martes, 17 de julio de 2012

La rebelde con causa sigue creciendo



Por Raúl Ortiz - Mory

En tiempos en que las buenas revistas son atacadas por el virus del supuesto poco tiempo para leer, por la proliferación de publicaciones de dudosa calidad, por la imposición de la publicidad antes que los contenidos, por las líneas editoriales que nunca chocan con el establisment cultural y por el amiguismo que preserva pero que también contamina, todavía hay ejemplos de outsiders editoriales. Uno de ellos es Godard!, la revista peruana de cine que lleva 11 años lejos del lado oscuro y que, todavía, se da del lujo de aumentar la cantidad de sus páginas sin tener un solo aviso pagado en sus ediciones.

Locura, utopía, suicidio empresarial. En realidad, un poco de todo. La idea que nació de dos muchachos que ni siquiera llegaban a los 25 años es hoy una realidad convertida en referente de la crítica cinematográfica en el Perú; un país que tiene cifras poco alentadoras en lectoría de revistas y que está reinado por la piratería audiovisual.

Claudio Cordero y Sebastián Pimentel decidieron emprender la aventura de la revista propia cuando la oferta era escasa y las palmadas al hombro que se les daban a los cineastas y críticos locales eran abundantes, más allá de que sus cintas y apreciaciones, respectivamente, fueran mediocres o malas. Ello, entre otras cosas, los motivó a sacar una revista que rompiese con lo conocido. Sin duda, una rebelde con causa.

Al revisar las editoriales de las primeras ediciones uno no sabe si está leyendo manifiestos rabiosos o llamadas incendiarias que invitan a romper el orden natural de las cosas. Los pleitos causados por las opiniones de los dos jóvenes les granjeo peleas de antología con algunos de los críticos más ‘venerados’ del medio peruano. Al inicio, se les tildó de loquitos sin brújula o de chiquillos que querían llamar la atención. El paso de los años y el camino andado, hicieron que las motivaciones iniciales bajen sus revoluciones y se vea el tema desde otra perspectiva. Ahora, Godard! luce más reflexiva y detallista, profunda y analítica, abierta y plural; pero no ha perdido su personalidad de adolescente indómito.

La última edición, la N°31, tiene 106 páginas donde se pueden leer más de 50 críticas de películas; ha sido escrita por 22 críticos procedentes de Argentina, Chile, España y Perú; ofrece dossiers donde se analiza las obras de Samuel Fuller y Richard Brooks, a través de todos sus filmes; presenta sendos homenajes a Gene Kelly y a Narciso Ibáñez Menta; muestra un ranking de las mejores películas sin estrenar en el Perú (donde Melancolía de Lars Von Trier lidera las preferencias), ofrece completos informes sobre los festivales de Guadalajara, Bafici y Fiacid; entre otros temas.

Lo trabajoso no consiste en llegar, lo realmente difícil está en mantenerse, dice el viejo adagio y que a Godard! le va como anillo al dedo. Mientras siga la pasión por hacer lo que más les gusta a sus directores – mirar películas y escribir sobre ellas – la revista tendrá vigencia, dice Cordero. Godard! es una prueba de que se puede tener una voz original, sin ataduras al planeamiento de las pautas publicitarias y que solo sale a delante a fuerza de pasión por el cine.

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