Por Raúl Ortiz – Mory
Jean-Claude Romand es un hombre francés que, en 1993,
asesinó a sus familiares más cercanos –esposa, hijos y padres– a mazazos y a
tiros de escopeta. Llevaba una vida aparentemente convencional hasta que el
despilfarro de dinero, obtenido por una serie de estafas, lo puso en evidencia:
había montado un engaño en torno a su vida desde los dieciocho años. Fingió ser
un médico prestigioso cuando en realidad era un don nadie enredado en una
maraña de mentiras. Pronto, su familia conocería la verdad; entonces, él
decidió eliminarlos, según declaró, para ahorrarles la vergüenza pública.
