Por Raúl Ortiz - Mory
El cronista Daniel Titinger hace mucho dejó de editar la revista Etiqueta Negra; ahora dirige un diario deportivo que, en pocos meses, dejó atrás a otros tabloides que tranquilamente dominaban el canibalístico mundillo de la prensa deportiva. Nos recibe en una oficina que da directo para una calle ruidosa. Tiene una mirada desconfiada, aunque sus maneras son educadas. Luego, poco a poco, se soltará. Va de jeans y de polo blanco impoluto. Está sentado delante de la pantalla de su Macbook que lleva en la tapa un sticker con el rostro de César Vallejo. Para ser director de un diario deportivo de un país donde el fútbol se vive con lánguidos triunfos nacionales y se polariza por dos clubes, no es imparcial: en la ventana de su oficina está colgado un souvenir de Universitario de Deportes. Eso, no importa. No nos hemos reunido para hablar de fútbol, sino del periodismo narrativo y de la crónica latinoamericana.
