Por Raúl Ortiz – Mory
Richard Brooks fue un idealista. Un romántico que junto a otros realizadores engendró ‘la generación de la violencia’, allá por los años 50. Una de sus películas más conocidas, el western ‘Los Profesionales’, da cuenta de ello. Toda su vena quijotesca la pone al servicio de cuatro hombres que ofrecen dos caras indivisibles: una, dura y consecuente con el escenario que recrea el filme – la frontera mexicano americana, posterior a la revolución de Pancho Villa – y otra, dolorida, propio de los hombres que llevan la pérdida como una lanza clavada.
