Por Raúl Ortiz – Mory
Durante 10 meses – entre marzo de 1996 y enero de 1997 – el
escritor peruano Jorge Eslava publicó Flor de Azufre,
una columna que lo identifica en distintas pieles a modo de evocaciones
nostálgicas transitadas entre la niñez y la juventud. Además, con un particular
punto de vista, examina las cuestiones cotidianas o domésticas que se viven en
la adultez. Meses después, juntó estos textos y publicó un libro con el mismo
nombre que, sin temor a exagerar, constituye una pieza de alta factura en el
terreno del periodismo de opinión peruano.
