miércoles, 23 de mayo de 2012

El quijote controvertido de la prensa española


Por Raúl Ortiz - Mory

Una vez llegó a decir que si tendría que elegir a un periodista lo haría por la cantidad de seguidores que tenía en el Twitter antes que por su currículum y experiencia. Polémico, Gumersindo Lafuente desembarcó hace dos años en el diario español más leído: El País, y asumió el reto de dirigir, de manera adjunta, su versión en Internet. Dos años después, elpais.com tiene otra cara y amenaza con destronar al rey Midas periodístico de la red en habla hispana: elmundo.es. Lo paradójico es que Lafuente lo puso en la cima cuando fue su director hasta el año 2006. En la siguiente entrevista el español habla sobre los retos de los periodistas frente a la explosión de los diarios publicados en Internet.
 
Quien en algún momento fue resistido por un buen sector de la redacción de El País, debido a sus declaraciones, enfoques periodísticos no convencionales y método de trabajo distinto, conversó con El Cincel de Amado durante su visita a Lima con motivo del I Encuentro Internacional de Periodismo Cultural - Perú 2012, donde fue uno de los expositores principales.
¿Cómo han cambiado los diarios on line en los últimos años?
Primero deberíamos hacer alguna diferencia entre los diarios impresos y sus ediciones que hay en Internet. Los medios tradicionales siempre han sido unos contenedores muy limitados, en cambio las ediciones on line no tienen límites de espacio, eso no quiere decir que deba publicarse sin medidas, pero evidentemente se tiene mayor libertad en cuanto a extensión. Esa es sólo una diferencia. Ahora, el gran reto de los diarios on line es pasar de los campos genéricos a cajones especializados y temas específicos. Una herramienta que respalda esto son las etiquetas. Si a ello le sumamos periodistas de gran capacidad y colaboradores de nivel, estaremos ante una buena publicación.

¿Cómo se mueve el lector por un diario on line?
Se mueve más por intereses particulares, así como lo hace con un buscador tipo Google. Cuando alguien acude a un buscador no escribe la palabra ‘cultura’ sino que se mueve de acuerdo a sus preferencias. Quien desea información va directo al grano, a lo concreto. Es esa la ruta que los diarios on line están dirigiendo. Más que por secciones, acuden a etiquetas. En elpais.com etiquetamos todos nuestros artículos, así generamos un lector más especializado. Por otro lado, el lector también sigue esperando que los sorprendamos. Es una especie de doble juego porque mientras busca rapidez por encontrar lo que le gusta, también está al tanto de lo nuevo y, a veces, sucede que algo que en principio no lo animaba, o desconocía, termina por agradarle, ya sea por el tipo de información o por la manera como está escrito.

¿Cree que todavía hay cierto prejuicio sobre los diarios on line en el sentido de que no son mejores que las ediciones impresas?
Antes se pensaba que la información seria era la que estaba en el periódico impreso y que las versiones on line sólo servían para poner lo último que pasaba en el día. Ya no es así. Ahora encontramos información analizada, contextualizada e investigada como se hace en los diarios impresos y los otros medios tradicionales. Esa era una defensa ridícula por parte de aquellos que pensaban que el Internet no llegaría a ser lo que es hoy. Además, está el tema de la transmisión. Por Internet se puede llegar a más lugares, fuera de los límites donde circula la información impresa y con una extensión mayor de los artículos, si se quiere.

¿Qué debe tener un artículo periodístico publicado en Internet a diferencia del que se lee en las versiones impresas, en un contexto donde los lectores tienen hábitos distintos?
Creo que para contar las cosas de manera rápida, entretenida, con un enfoque original y de forma inteligente, se debe poner a los mejores periodistas que tengas. En contenido, sólo la capacidad del periodista para llamar la atención del lector o para sorprenderlo hará que las versiones on line sean más atractivas y que se lea hasta el final del texto. Con ello no estoy diciendo que se trata de dejar a periodistas con menor capacidad en los diarios impresos. Al inicio, cuando se empezaron a hacer las versiones on line se trabajaba con personas muy jóvenes familiarizadas con los ordenadores, pero con poca experiencia periodística. Ahora vemos que Internet y los ordenadores sólo son instrumentos para llegar a más personas. Estar en Internet es una gran responsabilidad porque se llega a más gente en un formato nuevo que tiene más variables, entonces creo que las personas más adecuadas para guiar esta presencia son los periodistas maduros, con gran capacidad y de mayor prudencia. A mí me parece muy importante el empuje de la juventud por el atrevimiento que tiene y por las cosas que hacen que quizá la gente mayor no haría, pero para el caso de las ediciones on line creo deben estar dirigidas por gente de experiencia, eso tampoco quiere decir que siempre se trate de gente mayor.

¿Qué tan importante es para los periodistas de hoy estar en Internet?
Los diarios han tardado en darse cuenta de lo inevitable, de la importancia de la prensa en Internet y sus efectos en la sociedad. Es curioso porque somos nosotros los que estamos mirando la realidad todo el tiempo y a veces no le prestamos atención. A los periodistas antes les parecía rara aquella gente que tenía un blog, en cambio ahora no hay periodista que no tenga uno, es necesario. Cuando llegaron las redes sociales pasó lo mismo. Que un medio no tenga facebook es impensable, ni qué decir del Twitter. En mi ponencia conté cómo en una conferencia que di para estudiantes de periodismo, hace algún tiempo, me preguntaron qué tenemos que hacer para conseguir trabajo, yo les respondía que primero deberían aprovechar las herramientas que hay en Internet para publicar. Les decía que, por ejemplo, antes de pedir un currículum prefiero que me manden los enlaces a su blog, a sus trabajos colgados en Internet, a su Twitter. A lo mejor si su enlace me interesa le pido su currículum.

¿Los periodistas deben ser multidisciplinarios o brindar algún tipo de valor agregado teniendo en cuenta que muchos blogeros o personas ajenas al periodismo terminan ocupando un lugar dentro del oficio?
Yo creo que los periodistas no van a desaparecer, eso está claro. Pero cada día debemos hacerle entender a los lectores que somos necesarios y eso se logra con buenos artículos, con una mirada distinta y con originalidad. No olvidemos el rol que ahora tienen los lectores: antes podíamos decir que había cierto poder sobre ellos, pero ahora son los lectores los que tienen el poder para elegir a sus medios entre una mayor variedad de los mismos, entre los que son impresos y los que se publican on line. Hasta tiene la capacidad de replicarlos a través de las redes sociales, antes eso era impensable. El lector de hoy exige información específica de gran calidad. Tengamos en cuenta que el periodista compite con blogs que están muy bien segmentados, por ejemplo, de arquitectos hablando sobre arquitectura, de ingenieros aeronáuticos que hablan sobre aviones y así muchos más. Hay que reconocer que en algún momento hemos sido generalistas mientras que ahora el control que tienen los lectores sobre nuestro trabajo es altísimo: todo lo pueden corregir, ‘denunciar’ o poner en duda. Un error puede llevar al lector a pensar que no sólo se trata de un periodista sino también del propio medio y es en ese momento cuando se pone en duda la veracidad y calidad del medio.

LA CITA
“Los buscadores, específicamente Google, son bastante ineficaces al momento de ofrecer información lo cual le resta tiempo al lector y le quita valor a la búsqueda. No hay un filtro que impida repetir los artículos en diferentes cabeceras. En elpais.com tratamos de no usar información de agencias, procuramos que todo lo publicado sea original, propio”.

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